Después de más de un año de estar ausente regresé a estas bellas tierras que tanto me consienten, en calidad de no estudiante (en el limbo: ni de licenciatura ni de maestría), de expositor, de parte de un grupo.
Estuvimos "de puerto en puerto" con la finalidad de llegar a nuestro congreso en Ensenada y en cada parada nos llevamos una inolvidable experiencia: desde el paseo en la Salina, la recolecta de cristales de sal y el vuelo de nuestro profesor por las dunas en Guerrero Negro; hasta la visita de varios afloramientos de rocas volcánicas, atravesando el desierto poblado de cirios, y el descubrimiento de una cueva con paredes de granito que contenía vestigios arqueológicos de distintos eventos, como nuestro acompañante del INAH no me dejará mentir.
Finalmente a cada uno le tocó su momento de nervios y su momento de alivio, y con recompensas como éstas dadas por tiempo de trabajo invertido, no le dejan a uno más que la convicción de mejorar y seguirse involucrando.
Termino un día largo en la universidad, paso por Joel a su clase de deporte y nos dirigimos a descanzar. Me sirvo un plato de algo muy parecido a una sopa de tortilla y en la soledad de la casa, decido cenarlo invadiendo el cuarto y espacio de mi hermano al pasar de un canal a otro en la televisión, únicamente dejando que pasara el tiempo.
Para mi sorpresa y agrado aparece una mujer cantando en medio de coros al Son Jarocho. Le doy una oportunidad y me encuentro con un excelente programa sobre la música del estado de Veracruz. En éste entrevistaron a varios jóvenes que se dedican a la música popular de su tierra, y nos muestran cómo contribuyen en ella: desde creando guitarras y requintos en talleres de carpintería hasta las clases a niños y presentaciones en los fandangos y bailes.
A su término me doy cuenta que es una serie dirigida por Eugenia León, y que en el siguiente capítulo viajaremos a Chiapas a escuchar un poco de marimba.
El contacto que se muestra con la gente y sus tradiciones, la fotografía, y evidentemente, la música, son altamente recomendables para disfrutar. Felicidades a Tocando tierra y canal 22.
Les comparto el final del capítulo en Oaxaca y su música de la Mixteca.
Lo mejor de salir al campo son las sorpresas que te puede dar la naturaleza y la suerte de estar ahí para verlas, sobre todo cuando no son parte de lo que estás buscando. Ejemplos de ello son las primeras tarántulas que se detienen a posar para que les tomes una foto, las vívoras que tienes la suerte de que estén dormidas o huyan de ti ellas primero, el coyote a lo lejos, las tortugas, las innumerables huellas de puma o "león" como dicen los rancheros, o en historias de amigos, el jabalí con bebés, el zorrillo dentro de tu carpa, o como en el siguiente video, una cosa peluda entre las rocas que encontraron compañeros de trabajo de Ivonne, explorando para una compañía minera cerca de Magdalena, Sonora.
En el 2008 inició este blog a raíz de un intercambio estudiantil, intentando compartir experiencias, lugares, caras, comidas, ... momentos en general, con personas allegadas que se encontraban lejos. Mi nombre es Erika y esa etapa ya terminó, pero la intención sigue siendo acortar distancias.